Recetas de cocina caseras y faciles
Hay que verter el aguardiente en un recipiente de barro cocido; se añaden 120 gramos de azúcar blanco por litro y una mondadura de limón por cada dos litros. Después de removido el conjunto, se le da fuego. Tomando un cazo en el que previamente se habrá colocado un poco de azúcar con aguardiente y con calma se acerca para que prenda fuego.
La gastronomía española nos cautiva con productos tan sabrosos como el jamón serrano. Si hay un alimento rico en nutrientes y con sabor exquisito, este es el jamón serrano. Un alimento recomendado para cualquier tipo de dietas y que puede ser consumido por niños, adolescentes, adultos o personas mayores.
Es muy común escuchar que el jamón serrano engorda pero este mito no es cierto. El jamón serrano es un alimento de bajo contenido en grasa, se trata de un producto hipocalórico recomendado en dietas de bajas calorías. Comer jamón serrano puede ser muy saludable tanto por si apetitoso sabor como por los nutrientes que nos aporta. Para muchos, degustar este alimento es un placer rico en vitaminas y en minerales.
Para las personas que tienen colesterol es recomendable este producto ya que reduce el colesterol y disminuye la tensión arterial.
Si sois los anfitriones de una comida o cena con familia y amigos, no dudéis en incluir este alimento es vuestro menú. Podéis realizar una gran variedad de platos como brochetas de jamón, flamenquines, ensalada de peras y jamón serrano, jamón con tomates confitados… que seguro dejarán con la boca abierta a más de uno de vuestros invitados.
Si quieres impactar a tus comensales… un suculento plato de jamón serrano puede ser un placer muy saludable.
Tres continentes, en un solo país: América, Oceanía y la Antártida. Chile ofrece una opción atractiva para todo tipo de viajero. Sus más de 4.000 kilómetros de costa hacen que disfrutar plenamente de exquisitos pescados y mariscos sea todo un privilegio gastronómico en el país más largo del planeta.
La carne y el maíz enriquecen, también, la tradición culinaria de Chile. Aunque son, indudablemente, los vinos, de fama internacional, los que hacen que el país andino sea una parada muy apetecible en el circuito turístico mundial.
Entrantes
Bañado por una costa tan extensa, en Chile no pueden faltar los platos marineros. Abrir boca es sencillo. Comience por un apetitoso caldo de congrio.
Degustar unas machas, molusco similar a las almejas, exclusivo de las costas pacíficas, puede ser el tránsito a una serie de entrantes de mayor envergadura, aderezados con la ensalada chilena clásica, a base de tomate y cebolla, en grandes cantidades.
El conocido, especialmente en el sur del país, curanto (guisado de pescado, marisco y carne), no puede faltar en la mesa. Pero hay más. El chupe de loco, con salsa de miga de pan, mantequilla, queso y hierbas es otro de los platos tradicionales.
Carnes, maíz y empanadas
Si lo suyo son las carnes, está de suerte. Las parrilladas, compuestas de ternera asada, chorizo y morcillas, tan habituales en los domingos chilenos, le dejarán más que satisfecho.
Los amantes de la carne van a encontrar más platos a su gusto si piden una cazuela de ave o carne en un buen restaurante, por ejemplo, o bien degustan porotos con riendas, un guiso a base de judías blancas, tallarines y longaniza.
Todo incondicional del pan en las comidas, debe degustar, con estos platos, el llamado amasado, clásico pan de campo.
Otro producto, altamente valorado, es el choclo. No es ni más ni menos que el maíz, pero que los chilenos han sabido sacarle el máximo partido y utilizarlo en múltiples platos: el pastel de choclo, a base de pollo y pasas o las humitas (rollos de puré de maíz envueltos en hojas frescas) le dejarán un agradable recuerdo gastronómico de Chile.
En la cocina del país destacan, sobre manera, las siempre apetecibles empanadas. Elaboradas con carne, mariscos, cebolla, huevo…, sobre una base de harina, hacen las delicias de propios y extraños.
Postres
Un buen dulce de leche (manjar) o, para quienes buscan sabores nuevos, el mote con huesillo (cebada con melocotón) ponen la guinda a una sabrosa comida. Para su información, el sur de Chile, es conocido por sus chocolates y mazapanes, postres tremendamente energéticos.
La bebida
Chile tiene a bien enorgullecerse de su amplia variedad de vinos de gran calidad provenientes de las más diversas bodegas. El Cabernet Sauvignon y el Chardonnay son altamente recomendables.
Pero también es posible probar un licor de uva con limón y clara de huevo, el Pisco Sour, o bien, cualquier zumo natural de las exóticas frutas existentes.
Precisamente, entre horas o cuando asalta el hambre, aproveche a comer las frescas y sabrosas chirimoyas y papayas, que junto con las sandías y los melones le dejarán un buen sabor de boca.
El jamón serrano es un producto de la dieta mediterránea con propiedades beneficiosas para nuestra salud:
Su valor nutricional es alto ya que posee una rica variedad de minerales, como son el zinc, el fósforo, el calcio o el magnesio; y de vitaminas como la vitamina D, además de varias del grupo B.
Aunque no se le considera el mejor aliado para dietas bajas en grasa, la mayor parte de las grasas de jamón serrano son insaturadas, que tienen la capacidad de reducir los niveles de colesterol en sangre.
Por otro lado, se le atribuyen beneficios en las dietas encaminadas a mejorar y prevenir enfermedades como la ostoporosis o la arterioesclerosis, gracias a su elevado contenido en hierro y grasas insaturadas.
En particular, los jamones ibéricos de bellota y de cebo aportan en torno al 30% en zinc, por lo que se recomienda su consumo durante la adolescencia para la correcta formación de la masa muscular e incluso durante la lactancia ya que transmite sus propiedades para el desarrollo óptimo de los lactantes.
En resumen, el jamón serrano debe constituir un alimento más de una dieta variada y rica en frutas y verduras. Como en todo, no conviene abusar sino conseguir una alimentación equilibrada en todas las etapas del crecimiento para prevenir dolencias y llevar una vida sana.
No es tarea fácil incluir la fruta y la verdura en la dieta de los niños. La realidad es que suele ser muy generalizado el rechazo ante determinados tipos de alimentos, estos en concreto.
Por eso, es importante conocer algunos trucos y técnicas para que nuestros peques lleven una dieta equilibrada y una alimentación saludable.Estos consejos de cocina para niños son muy sencillos, así que toma nota y manos a la obra.
Apuesta por los purés. Los purés son la mejor forma de que tomen verduras que de otra forma ni en sueños. Las hortalizas también son estupendas para esto.
Puedes hacer magníficos y muy nutritivos platos, con recetas de cocina de purés de zanahorias, de calabacín, con espinacas, etc. Si les añades un poco de queso, le das un toque más cremoso y jugoso que te lo van a agradecer, ya verás.
La fruta, a modo de macedonia. Para que tomen fruta de forma más sencilla puedes servirla a
modo de macedonia. Corta varias frutas, de diferentes sabores y apariencias y colores. Como
si fuera un juego, ve mostrándoles una a una, sus nombres, sus propiedades y te aseguramos
que las tomarán con mucho gusto. Si se siguen resistiendo, prueba tal vez a poner un poco de
nata montada, le da el toque dulce que puede faltarle.
Platos divertidos. Mezcla las verduras con otros alimentos que les apasionen, como puede ser
la pasta o el arroz. La pasta, si es con formas y dibujos, más les va a gustar. Juega con las salsas
y sus colores también aquí. Comprobarás que las comen sin rechistar, la verdad.
Conforma figuras con la comida. Sí, ya sabemos eso de que ‘con la comida no se juega’, pero
a veces es necesario, ¿eh? Así que vamos a probar. Puedes hacer una especie de ‘carita’ con
la carne o el pescado, la verdura, tomates, zanahorias… Verás cómo conformas un dibujo
que atrae la atención del pequeño. Después está tu buena mañana para contarle historias
relacionadas con lo ‘dibujado’ y que así se entretenga mientras coma y almuerce sin rechistar.
Si tenéis más consejos sobre este tema, no dudéis en escribirnos y contarnos más ideas.
Aunque es un alimento que se consume en diferentes puntos del mundo, en Canarias se vende y consume cada día. Sobre todo en la isla bonita, que es la Isla de la Palma.
Las raspaduras tienen diferentes nombres según el lugar en el que se encuentren, por ejemplo, en México se llama piloncillo y es un ingrediente indispensable del café de la, que es algo tan típico del pueblo mexicano. Atado de dulce o panela son otros nombres.
Las raspaduras se sacan de la caña de azúcar que es cocida a temperaturas muy alta hasta conseguir una pasta densa. Una vez terminado esto, se pone en unos moldes para que se seque, lo que hace que se conviertan en un bloque duro de azúcar.
Las rapaduras canarias son un alimento tan rico, que incluso se consumen en países como pakistán bajo el nombre de gur.
Cómo se hacen las rapaduras palmeras
La cocina Canaria tiene influencia guanche, americana, española y guanche lo que hace que la mezcla de sabores sea famosa. Para las rapaduras canarias, el gofio es el ingrediente principal y es casi tan antiguo como el gofio, de hecho hace bastantes años, el desayuno canario era pan y rapadura.
Cómo se hacen las rapaduras canarias
1 litro de miel de caña- 500 gramos de azúcar- 250 gramos de almendras- 1 limón verde rallado- canela molida- 1 vaso lleno de gofio.
Se pone en una cazuela azúcar, miel, ralladura de limón, y canela. Poco a poco se ira caramelizando cuando lo esté, se reserva. En otro bol se pone las almendras en agua durante al menos 5 o 6 minutos, de esta forma se podrán pelar de forma más fácil.
Cuando las almendras estén peladas, se añaden al caramelo y removiendo a fuego lento, se le va añadiendo el gofio. Por último, en moldes en forma de cono a los que antes les habrás puesto mantequilla, empieza a verter la mezcla.
Una vez que estén frías, podrás desmoldarlas con facilidad y ya estarán listas para comer. En la Isla de la Palma, que es la isla donde más se elaboran, se pueden encontrar de varios sabores en sus múltiples tiendas de artesanías. Una de las más famosas que se encuentra en el centro de la ciudad es “artesanías San lupe” una tienda que lleva casi tanto años que mi abuela la recuerda de cuando era niña
Desde el origen del Imperio Persa las recetas turcas se han ido perfeccionando dando lugar a una de las cocinas más originales y refinadas del mundo. Los ingredientes utilizados son los mismos que se cultivan en el país desde hace siglos, y su principal premisa la frescura de los alimentos.
Las artes culinarias turcas tienen su origen en el auge del Imperio Otomano, que dominó Europa del Este y Oriente Medio durante casi dos siglos (1453- 1650). La influencia de los ingredientes y maneras de cocina turcos todavía se dejan sentir en los lugares que estuvieron bajo su dominación.
Turquía basa su cocina en productos frescos de su propia cosecha. Este país posee una gran variedad de carnes y pescados y cultiva un gran número de especias y verduras, convirtiéndose en uno de los pocos países autosuficientes desde el punto de vista de la alimentación.
Sabores y aromas
Además, la cocina turca destaca por conservar la textura y sabores originales de los alimentos evitando el uso excesivo de salsas y preparando las carnes y pescados a la plancha. Las especias que se utilizan tienen en el caso de Turquía una función más aromática que de variación del sabor.
Pero la cocina turca ha evolucionado desde sus orígenes incorporando nuevos ingredientes como el aceite de oliva, los dulces, el arroz y el yogur, todos ellos provenientes de la tradición mediterránea y de la influencia del oeste. Hoy en sus restaurantes se deja sentir la influencia de la comida rápida.
Ingredientes destacados
Turquía destaca en todos sus platos por el uso de un ingrediente que tradicionalmente se usa en los países del oeste como postre: el yogur. Su origen está en la zona de Bulgaria y es usado por los turcos como condimento para sus salsas en platos de carnes y pescados y como ingrediente estrella para sus sopas.
Pero no es el único ingrediente que se repite dentro de la cocina turca. También las berenjenas están presentes en muchos primeros platos y como relleno de las pastas más suculentas. Además se usan también otros tipos de verdura como los tomates, pimientos y el pepino.
Además en todo plato de cocina turca que se precie no puede faltar la mezcla de especias que caracteriza a la mayor parte de las cocinas orientales. En el caso turco las más destacadas son la pimienta de Alepo, que es un picante que se vierte encima de las comidas, eneldo, menta, comino y laurel.
Platos tradicionales
Ya en la época de auge del Imperio Otomano comenzaron a nacer recetas que hoy en día aún perviven en la gastronomía turca, aunque perfeccionadas y con un toque más occidental. En los restaurantes típicos u ocakbasi se pueden encontrar todo tipo de platos, desde carne asada hasta pasta rellena.
Existe gran número de platos elaborados a partir de la carne, destacando el kebap, del que existen una gran cantidad de variedades. Este plato consiste en un rollo de carne de cordero ensertado en una estaca, que se cocina dándole vueltas. Sus variedades más conocidas son el sis kebap y el doner kebap.
Otro plato destacado es el dolma, cuyo sabor puede acercarse al de la cocina griega. Se prepara a base de arroz, grosella, piña y hortalizas como la berenjena o la col; y se sirven fritos envueltos en una hoja de parra.
Las sopas, çorbasi, ensaladas, salatasi, y gran variedad de hojaldres y pastas rellenas, börek.; son otras delicias de la gastronomía turca.
Postres
Los postres son una de las áreas más cuidadas de la cocina turca. La mayoría fueron creados para satisfacer los gustos y caprichos de los nobles durante el Imperio.
El postre sobre el que más variaciones se han hecho ha sido el puding, que se prepara con arroz sütlaç, horneado, kazandibi, o con nueces y fruta, asure. Pero no sólo el puding es la estrella de los postres, también destacan otros como el baklava que es una empanadilla de hojaldre rellena de pistachos en miel.
Pero sin duda no se puede finalizar una visita a un restaurante turco sin probar su especialidad: la confitura de rosas, gül receli, elaborada a base de leche y esencia de rosas.
La cocina vasca es una de las más apreciadas a nivel nacional, tanto por sus sabrosos pintxos como por sus productos de calidad y su gran variedad de platos.
El País Vasco tiene el honor de aportar a la cocina española a grandes cocineros de reconocimiento internacional, que han contribuido con propuestas innovadoras, creando un referente en la gastronomía vanguardia sin renunciar a sus raíces ni a sus recetas más tradicionales.
Son varios los restaurantes en el territorio vasco que deslumbran con sus estrellas Michelin. Tres de los más importantes son: el Arzak de Juan Mari Arzak, el Berasategui de Martín Berasategui y el Akelarre de Pedro Subijana. Cada uno de ellos cuenta con 3 de estas codiciadas estrellas, el máximo reconocimiento que otorga la popular guía francesa.
La orografía de Euskadi juega también un importante papel en el éxito de la gastronomía vasca. De los montes vascos se recolectan llegando el mes de mayo uno de sus productos más cotizados, aunque no apto para todos los bolsillos: los perretxicos. Se trata de unas setas autóctonas con una aroma y sabor muy pronunciado.
En los valles de las montañas vascas encontramos las alubias de Tolosa y de Guernica, unas judías de color rojo muy oscuro que se caracterizan por proporcionar espesor y fondo a los guisos.
La huerta, también da a la cocina las mejores materias primas para elaborar platos tan típicos como la sopa de puerros (porrusalada), las judías con patatas, o las famosas piperadas (hechas a base de cebolla, puerros y pimientos) que están presentes en muchos platos como acompañamiento y también como base para distintos pintxos.
El mar bravío provee a los cocineros de sabrosos pescados para preparar platos como el bacalao al pil-pil o a la Vizcaína, marmitakos, las riquísimas kokotxas de merluza o bacalao, o los txangurrros.
En cuanto a los postres más típicos de la cocina vasca, están el queso de Idiazábal con nueces o el goxua, también llamado pastel vasco.
En definitiva, un gran abanico de sabores, aromas y texturas que degustar mientras haces turismo por la región.
La mistela es un licor elaborado en diferentes sitios del territorio español, esta bebida se realiza a partir de aguardiente, azucar y diferentes productos o espacias en su elaboración.
En las islas canarias también tienen su propia receta de mistela, tomando como base la naranja para su preparación.
A continuación os detallamos como elaborar este licor canario.
MISTELA CANARIA
Ingredientes:
Un litro de aguardiente
5 naranjas (su cáscara)
2 kilos de azúcar
2 litros de agua
Una cucharadita de matalaúva en granos
Esencia de naranja
Elaboracion
Si pican finamente las cáscaras de naranja.
Se pone el aguardiente en un frasco de cristal con tapa.
Le añadimos las cáscaras de naranja, la esencia de naranja y los granos de matalaúva.Lo dejamos durante 15 días,puesto al sol y bien tapado. Transcurrido ese tiempo, hacemos un jarabe con el azúcar y el agua.Lo mezclamos a lo anterior y lo filtramos, lo vertemos en la botella definitiva.
Lo podemos tomar solo o podemos hacer esta combinación.
Una parte de mistela Canaria por tres de agua helada.
Ingredientes:
1 muslo de paletilla (cabra)
Medio litro de aceite de oliva
¾ litros de vino tinto
3 cabezas de ajos
3 tomates maduros
2 cebollas
2 pimientas piconas
Laurel
Pimentón
Tomillo
Elaboracion:
Colocamos la carne en la bandeja del horno, le haremos unos cortes donde introduciremos unas rodajas de limón, de cebolla y de tomate.
Prepararemos un mojo de la siguiente manera: pelamos los ajos y los amchacamos en el mortero, con las pimientas, el pimentón, el laurel y el tomillo.
Lo ponemos en un recipiente junto con el vino, el aceite y perejil picado.
A la carne se le echará un chorito de este mojo. Meteremos la carne en el horno y cuando lo veamos a punto le damos la vuelta a la carne y le pondremos más mojo.
En una sartén freímos unas papas en forma de “o” y cuando estén medias echas las introducimos en el horno junto con la carne.


